3ª Jornada Torneo 6 Naciones

Foto: Marca.com

Acaba de terminar hace unos minutos la tercera jornada del VI Naciones de rugby con el triunfo de Irlanda sobre Inglaterra (19-9) en el partido, a priori, más importante del torneo y que se presume decisivo para coronar al campeón dentro de tres semanas; un campeón que, de no mediar sorpresa, debería ser el quince del trébol.

La jornada se inició ayer con dos duelos sin demasiada repercusión de cara a la clasificación pero que pueden acabar teniendo otro tipo de consecuencias, especialmente para los seleccionadores derrotados.

El EscociaItalia dio comienzo a la doble sesión del sábado y lo hizo con la sorprendente victoria de la escuadra azzurra en Murrayfield (segundo triunfo italiano a domicilio en su andadura en el torneo tras la victoria lograda en 2007 también en suelo escocés) en un partido en el que Escocia siempre se mantuvo por delante en el marcador pero sin acabar de escaparse y en la recta final del choque Italia, a base de fe y coraje, logró llevar el oval hasta las inmediaciones de la zona de marca donde su capitán Sergio Parisse fue frenado de manera ilegal sobre la zona de marca; el consiguiente ensayo de castigo y la posterior transformación completaron la remontada italiana (19-22). Con esta victoria Italia evita una nueva cuchara de madera mientras Escocia confirma la mala época que está viviendo y ya se rumorea con la destitución de su técnico Vern Cotter en busca de un revulsivo de cara al Mundial que se celebrará en septiembre. Pero mucho nos tememos que la solución a los problemas escoceses va mucho más allá de un relevo técnico, y a menos que llegue pronto una nueva hornada de jugadores de mayor talento la mala época escocesa no tiene visos de terminar en breve.

Por otra parte, en el Stade de France parisino, Francia demostró que las dudas que se cernían sobre ellos al inicio de la competición no eran infundadas y, tras la derrota en Irlanda en la última jornada, el quince del gallo volvió a jugar un rugby con pocas ideas y sin fluidez que le hizo ir a remolque de Gales durante todo el choque. Francia solo fue capaz de anotar un ensayo en la recta final del choque, más producto del empuje y el orgullo de sus jugadores que de sus ideas ofensivas, pero Gales con un juego muy sólido apoyado en la efectividad a palos de su zaguero Leigh Halfpenny mantuvo en todo momento el control del partido (13-20) y mantiene sus escasas opciones de alzarse con el título que pasan por el duelo dentro de dos semanas ante Irlanda en el Millennium Stadium en Cardiff. Por parte francesa, al igual que sucede en Escocia, parece que el seleccionador Philippe Saint-André podría acabar guillotinado en las próximas semanas; Francia tiene más mimbres que Escocia pero los resultados del quince del gallo no son positivos y su juego es todavía peor así que las decisiones, a meses del Mundial, se pueden precipitar en la selección bleu.

Para la jornada del domingo quedaba el duelo estrella, la “final” anticipada del torneo, y el IrlandaInglaterra jugado en el Aviva Stadium (se llame como se llame siempre será Lansdowne Road) no ha defraudado a las expectativas creadas.
Irlanda ha querido dejar las cosas claras ya desde el inicio y en poco más de cinco minutos ha anotado dos golpes de castigo que le han dado una ventaja que no perdería en todo el choque. La delantera verde ha hecho un derroche tremendo liderada por su capitán Paul O’Connell, ha llevado el peso del encuentro y se ha mostrado superior a los delanteros ingleses en todo momento, jugando una y otra vez en territorio inglés y limitando las opciones del quince de la rosa. Pero el hombre clave del partido ha sido, sin lugar a dudas, el medio de apertura Jonathan Sexton. Desde hace unos años se hablaba de Sexton como el heredero del mítico Brian O’Driscoll en el quince del trébol, pero por diferentes razones el relevo no acababa de llegar, y no ha sido hasta la retirada de O’Driscoll y la salida de Sexton de las islas para jugar en la liga francesa con Racing Metro (aunque ha decidido volver a Leinster, su club de toda la vida, para la próxima campaña) que la eterna promesa irlandesa no ha explotado su potencial. En el duelo de esta tarde le han bastado 50 minutos (ha sido sustituido por problemas en un muslo) para dar una clase de rugby: ha estado certero en las patadas a palos, ha dirigido con acierto los ataques de sus tres cuartos, se ha mostrado muy preciso en el juego con el pie (de una de sus patadas ha llegado el único ensayo irlandés) y por si fuera poco ha estado tremendo en defensa con algunos placajes muy destacables. Cuando se ha retirado del campo el partido estaba prácticamente sentenciado (19-3 en esos momentos) y Irlanda se ha limitado a administrar su ventaja sin pasar grandes apuros. Irlanda queda como gran favorita para adjudicarse el torneo mientras que Inglaterra, que ha hecho un partido muy plano demostrando muy pocos recursos, no ha solucionado los problemas que ya mostró en la jornada inicial pese a su apurada victoria sobre Gales y algo debe cambiar, no ya para este VI Naciones en el que sus opciones son remotas, sino de cara al Mundial que organizarán en pocos meses.

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