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EL CONSUELO DE LA VICTORIA

barçaLo se, es un título totalmente contradictorio, pues en el mundo del deporte, lo que prevalece es sin ninguna duda, conseguir superar al rival. No obstante, a los que somos aficionados del mejor equipo del mundo, y estamos tan mal acostumbrados, nos extraña alcanzar el propósito de vencer de una manera poco estética. Hemos vivido años en los que el F.C.Barcelona no solo destrozaba a sus rivales en el marcador, sino que además lo hacía también en el terreno de juego, y eso es complicado de olvidar. Rememorando viejos tiempos, recuerdo diferentes versiones del Barça goleando a diversos equipos que visitaban el Camp Nou sin que el resultado reflejara lo visto sobre el césped, simplemente venciendo porque los jugadores azulgranas tenían mayor calidad que su adversarios, y aprovechaban mejor las ocasiones de gol. Sin embargo, el Barça de Guardiola, nos descubrió una experiencia magnífica, irrepetible diría yo, conseguir victorias abultadas con un puesta en escena primorosa jornada tras jornada y dando la apariencia de que incluso los hombres de Pep pisaban el freno en cuanto se alcanzaba una cifra excesiva de goles, con el fin de no dañar en exceso al contrincante.
Si alguien cree, que yo tenía la certeza de que esto no acabaría nunca, está del todo equivocado, por supuesto he sido siempre consciente de que no se puede mantener el nivel de excelencia que nos ha demostrado el conjunto azulgrana durante varios años, pero uno siempre es reacio a pensar que algo se acaba.
Hay excusas de sobras para que podamos creer que esto no es el final de una identidad propia, el cambio de entrenador, las lesiones de jugadores imprescindibles, el como los rivales conocen tu manera de jugar con el paso de los años, pero a la hora de la verdad pueden ser simplemente cortinas de humo con las que intentar autoconvencernos de que en breve las noches mágicas de fútbol volverán al Camp Nou. Es posible, yo no digo que no, pero a día de hoy y a la espera de la reaparición de Leo Messi, el Barça se ha convertido en un equipo sin magia. Después de estar durante años viendo como un encuentro donde participaban los azulgranas se convertía en noventa minutos de disfrute continuo, duele a la vista ver como últimamente los minutos corren incluso demasiado despacio. Gerardo Martino es el primero en reconocer que el objetivo primordial es mejorar el juego del equipo, pero mas allá de lo que consiga llevar a cabo el técnico, hay que incidir en los jugadores que deben llevar a la práctica esas ordenes, y a día de hoy, las comparaciones con el Barça de los seis títulos es odiosa.
Hemos vencido al Villareal, es cierto, y hemos aumentado la ventaja con el Real Madrid a cinco puntos, por tanto muchos no entenderán mi discurso preocupante y fatalista, pero ante los antecedentes que tiene el club después de todas y cada una de las épocas gloriosas que hemos vivido, mas vale ponerse la tirita antes de hacerse la herida.
Después de gozar con el Dream Team tuvimos que ver como la disolución total del equipo nos costaba una transición dura y llena de disgustos, el Barça de Ronaldinho y compañía nos devolvió al estrellato para dejarnos con la miel en los labios gracias a la maldita autocomplacencia, y ahora cuando hemos conseguido llegar a lo mas alto e incluso mantenernos, hay que empezar a buscar soluciones para evitar que una vez mas llegue un descenso en vez de un llano.
Las premisas eran claras este pasado verano, el equipo debía reforzarse como mínimo con cuatro jugadores para poder volver a optar a conquistar la Champions League, pero como era de esperar, a la hora de la verdad nada de nada, si alguien se sorprende si volvemos a caer estrepitosamente en competición europea, francamente no tiene motivos para ello.
El partido de hoy frente a los castellonenses ha sido malo, y el que diga lo contrario puede visionar partidos de no hace tanto y se dará cuenta de que el Barça apenas llega a la portería rival, de que hoy sin ninguna duda lo mejor es el resultado, y de que últimamente este hecho se está convirtiendo en algo frecuente.
Evidentemente mientras los resultados acompañen nada ni nadie pondrá ninguna pega, pero la cuestión es que si los resultados fueran distintos con este juego, los tanques hubieran salido ya a la calle.

 

Un pensamiento sobre “EL CONSUELO DE LA VICTORIA”

  1. Pues si que es una visión un poco fatalista, es evidente que el equipo no esta tan fino como hace 4 o 5 años pero tampoco se deben romper los carnets todavia. El partido contra el Villarreal no fue bueno, aunque creo que hay que diferenciar dos partes dentro del mismo: hasta la entrada en el campo de Xavi el equipo no carburó y las ocasiones fueron contadas; con el egarense en el campo el Barça mejoró de manera evidente, llegando al área contraria mas en la media hora de juego final que en la hora previa.
    Creo que para hacer valoraciones globales hay que esperar que el barça tenga todas sus piezas en el campo y que se llegue a los momentos clave de la temporada.

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