Justicia divina

cristiano
La Liga de tres está resultando ser una magnífica experiencia, tras años y años en los que Barça y Madrid tomaban ventaja respecto a sus rivales y no pisaban el freno hasta el fin de la competición, la aparición del Atlético de Simeone ha revitalizado un campeonato que promete una lucha titánica entre sus tres aspirantes hasta sus últimos coletazos. A pesar de que hace poco más de cuatro días, el equipo que menos merecía el liderato lo ostentaba de manera firme con una racha de buenos resultados que hacía presagiar lo peor, la justicia divina y en este caso futbolística ha decidido actuar para poner las cosas en sus sitio. A falta de ver como finaliza la temporada y quién se hace con los títulos, la competición que premia la regularidad y el trabajo semana a semana, está al alcance de la mano de los dos conjuntos que más lo merecen. Claro está que el Barça de Martino no es el de años anteriores, no muestra el juego preciso y vistoso que nos encandiló hace unos años y que rozó la excelencia en algunas temporadas, pero siempre se ha mostrado fiel a la filosofía culé, demostrando una vez más devoción por el fútbol ofensivo y el buen trato del balón. El Atlético por su parte se ha ganado su presente a base de raza y coraje, acabando con los fantasmas que durante casi 20 años han estado atormentando a sus seguidores, mostrando en todos y cada uno de los encuentros disputados esta temporada un apetito voraz, que le ha valido sumar puntos incluso en encuentros donde el rival ha conseguido tenerlo contra las cuerdas. Tanto azulgranas como rojiblancos merecen luchar por esta Liga hasta la última jornada, algo que no se puede decir de un Real Madrid al cual se le han acabado las excusas. La derrota en Sevilla ha dejado en paños menores a Ancelotti, a los jugadores y a la prensa. Ni unos ni otros han sido capaces de encontrar algún factor externo a quién culpar de sus males, decidiendo hábilmente reabrir un debate en la portería blanca, para nombrar a un cabeza de turco que pueda aliviar el dolor de muelas que ha causado el “Baccatazo” en el Sánchez Pizjuán. Hay que llenar periódicos, horas de radio y de televisión, pero hacerlo con verdades como puños como por ejemplo la inexistencia de un sistema de juego merengue, o la deficiente actuación del vigente Balón de Oro y del fichaje más caro de la temporada en los partidos frente a Barcelona y Sevilla, sería como una especie de “harakiri” blanco. Es mucho más sencillo hipnotizar al televidente, oyente, o lector de turno culpando de todos los males madridistas a Diego López, que a buen seguro agachará la cabeza para recibir collejas a diestro y siniestro. Con toda seguridad los males del madridismo tienen otros nombres y apellidos, pero no seré yo el que los desvele, puesto que cuanto más tarden en querer darse cuenta, más años puede durar la sequía blanca.

 La reflexión

 En el deporte, al igual que en la vida, no suele ser habitual gozar de segundas oportunidades. En esta ocasión al Barça se le ha brindado la magnífica ocasión de enmendar los errores cometidos durante la temporada, los cuales le habían costado tener que esperar resbalones ajenos para poder luchar por el título. Los hombre de Martino pueden incluso permitirse un tropiezo en forma de empate, si lo que quieren es jugarse el todo por el todo con el Atlético de Madrid, ante un Camp Nou abarrotado en al última jornada, algo que haría justicia a una Liga luchada y merecida a partes iguales por ambos conjuntos. Llegados a ese caso y pase lo que pase en el encuentro, la competición tendrá un ganador justo, algo que no podríamos decir si la mezquindad y el racanismo de Ancelotti y los suyos levantara el trofeo. Esta segunda oportunidad es un regalo, algo que no esperas y que por lo tanto debe tener más valor, por ese motivo no podemos desaprovecharla, parece que tras una larga travesía a nado empezamos a vislumbrar la playa.

2 pensamientos sobre “Justicia divina”

  1. A grandes rasgos estoy de acuerdo con tu planteamiento, especialmente con el asunto Diego López (es evidente que en ambos goles ante el Sevilla son más graves los fallos de Alonso y Bale que los del portero gallego), pero no estoy tan de acuerdo en lo referente a Ancelotti, ya que si bien el Madrid no ha deslumbrado con su juego durante todo el año, si es verdad que a diferencia de su antecesor en el cargo al menos con el técnico italiano si intenta jugar de una manera más creativa.

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