Mayores de edad

Foto: Goal.com

Hace poco más de 20 días, en las horas previas a la visita anual de los Reyes Magos, el Barça salía derrotado de Anoeta en lo que supuso el inicio de una guerra interna que salpicaba a entrenador, jugadores y directiva del FC Barcelona. Luis Enrique dejaba en el banquillo a Neymar y Messi pocas horas después de que el Real Madrid cediera tres puntos vitales en Valencia, y la que debía ser una ocasión propicia para atrapar a los blancos, se convertía en pesadilla después de un mal partido de un conjunto barcelonista que acusó en demasía la suplencia de sus dos máximas estrellas.
Hace poco más de 20 días muchos estuvieron de acuerdo en que el técnico asturiano debía abandonar Can Barça, otros se decantaban por deshacerse de Messi alegando que el argentino había superado los límites de la desidia sobre un terreno de juego, y otros optaban por culpar de la mala situación culé a Presidente y Director Deportivo azulgranas. Poseídos por el espíritu del medievo que prendía al sujeto en la hoguera a la más mínima sospecha de traición, brujería o herejía, hubiéramos dilapidado todo a cambio de una cabeza de turco sobre la cual desahogar nuestra ira, un sentimiento que gracias a lo racional del ser humano se convirtió con el paso de las semanas en un enfado moderado y que finalmente se apagó en la resignación a la que parecía condenarnos el futuro del equipo.

Foto: Lavanguardia.com

Tres semanas después de aquel suceso, el Barça ha devuelto la fe a sus seguidores a bases de fútbol, desde la derrota en Anoeta el equipo azulgrana ha sumado tres victorias en liga y cuatro en copa, con un bagaje de 26 goles a favor y tan solo 3 en contra, algo que ni los más optimistas podían imaginar tras el doloroso tropiezo en San Sebastián. Pero más allá de los resultados positivos, son las sensaciones las que deben aportar optimismo a la afición culé, y es que en una nueva batalla ante los colchoneros el Barça se ha visto en dos ocasiones a un solo tanto de estar matemáticamente fuera de la copa, algo que en ningún momento se notó sobre el césped. Messi colaboró y se vació en el campo, Neymar jamás se arrugó a pesar de volver a ser objeto de todo tipo de agresiones y patadas, cerrando bocas a base de fútbol y anotando dos goles, cuando quizás lo más fácil hubiera sido perder los papeles y agredir a un contrario, aunque eso el brasileño lo deja para otros. El centro del campo supo dormir el partido cuando fue necesario, para acabar de desquiciar a un Atlético que pegó como nunca, y que como le ocurre este año ante el Barça, perdió como siempre.
Simeone podrá alegar lo que quiera, pero lo único cierto es que la violencia que genera su persona sobre sus jugadores y aficionados puede provocar y provoca el hecho de que los rojiblancos acaben los partidos en inferioridad numérica, un handicap que debe aceptar el “cholismo” a la hora de motivar a sus jugadores como si saltaran a un circo romano en vez de a un estadio de fútbol. La agresividad mostrada por estos ante el virtuosismo de Neymar, empequeñece su profesionalidad y por el contrario engrandece la de un chico de 22 años que, a pesar de ser juzgado por sus peinados e indumentarias, demuestra ser mucho más profesional que ciertos carniceros de la élite futbolísitica.

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Foto: Fcbarcelona.es

Tras superar tres veces al Atlético en poco más de 20 días, podemos decir que este Barça ha adquirido la mayoría de edad, de la misma manera que la imposibilidad de vencer a los rojiblancos en los seis encuentros disputados en al pasada temporada, generó cierta inseguridad sobre este equipo, el hecho de haber invertido la situación con un total de tres victorias consecutivas sobre el temible Atlético de Simeone, debe aportar una confianza total hacia un grupo que hace muy poco parecía destinado al fracaso. Las derrotas frente a PSG, Real Madrid o Real Sociedad denotaron una acentuada inmadurez por parte de los de Luis Enrique que a punto estuvo de precipitarnos al vacío, la confirmación de que este equipo ha madurado futbolísticamente, supone la obligación de tenerlo en cuenta para todo como si de un adulto se tratara. Aprendamos algo por una vez, después de haber vencido en todo un Vicente Calderón no lancemos las campanas al vuelo afirmando con rotundidad que este Barça es la continuación del mejor equipo de todos los tiempos, pero sobretodo en caso de que vuelvan a visitarnos las “vacas flacas”, no desempolvemos de nuevo las guillotinas pidiendo la cabeza de nadie, moraleja, ni cuando ganamos somos tan buenos ni cuando perdemos somos tan malos.

Un pensamiento sobre “Mayores de edad”

  1. Parece que el Barça ha dejado de ser ese equipo desconcertante que tan pronto podía ofrecer una cara convincente y fiable como caer en la desidia y el conformismo; el gran partido del Calderón ante un Atlético de Madrid con los mejores tics del Real Madrid de Mourinho parece refrendar la buena tendencia arrancada tras la debacle de Anoeta y permite ser optimistas de cara al futuro.

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